viernes, 6 de marzo de 2009

DOS Y PICO DE LA MADRUGADA

Continuando con "El cuento de nunca esperar", mi querida amiga: "Dama Lacón-Chi" respondió de esta manera a mi réplica, que también fue rápidamente contestada por "La Dama de las letras... de cambio".

22-11-2007- Dos y pico de la madrugada

Si piensas que con cuatro letras, vas a poder dejarme callada, es que no conoces aún a tu h- hermana, que sepas, señora mía, amiga del alma, el cuento en cuestión no tenía ama, si bien por la respuesta parece te lo adjudicaste de buena gana, ¿quien dijo que podías ser la sufrida y tonta dama?, es mucho suponer, a saber, jamás se me ocurrió maldad tamaña. No te falta verbo fácil y una pizca de mala entraña, que bien esta lo que esta bien, voy a desenredar la maraña.

Querida, la que lloraba era niña, tu, como yo, estás ya tiñendo las canas, en mi caso más que teñir cubro el cartón para que no se enfríen las gracias, que el invierno de pucela congela ideas y quiero las mías templadas.
Mucho me alegra que dure tu dicha de casada, ya es durar treinta años, ¡más que un abrigo de pana! y con tus encantos fue difícil, supongo, apartar a tanto príncipe, rico heredero o magnate de las finanzas, limpia si eres me consta, pulcra y bien aseada, que no tienes abuela también se ve bien a las claras, ni falta hace que solita bien te apañas.

Y digo yo, a que viene tanta explicación, si eres tan amada, tan feliz, tan conforme, tan alegre, tan liviana, tan sencilla, cariñosa, tan leal y buena esposa, tan, tan, tan…y no eres una campana, goza de la vida, no te empeñes en privar al minino de una pata.

No podemos ser todo, bella y bestia, dulce y amarga, el niño en el bautizo y el muerto en la caja, como ves, soy tétrica, fantasiosa de aliento pútrido, vida desordenada tengo joroba prominente, vientre con grasa, dientes postizos, hipermetropía avanzada, soy pedorra compulsiva, quijote sin cusa, necia convencida, aspirante a que me partan la cara, pero oye, tengo unas tetas de filigrana, bonitas duritas, tersas, suaves con la dimensión adecuada, y mi abuela en paz descansa.

Me escojono con la gracia y el humor sandunguero que pones cuando lanzas tus banderillas de fuego.
Que viva tu Juana y muera la pena y escribiendo pararidas no decaiga la faena, si ves que el oxigeno, testarudo, de los pulmones se escapa, pon dos gotas de humor, cuarto y mitad de buena cara, unos gramos de amistad y a sonreír, de eso se trata.

No creo que hayas pensado ni por un momento que eras la protagonista del cuentito, craso error, y malos pensamientos hacia mi persona.

PDT- esta carta ha de ser contestada de no ser así, caerían sobre ti doscientos años de mala suerte y una teja de tolosa, y tantas ensaimadas como leche para mojarlas. Jajajajajaja

Mis cariños y besos con aroma de sano cachondeo

Y ESTÁ FUE LA RÉPLICA EN ESTA OCASIÓN.

22-11-2007--Dos y un poco más de pico de la madrugada.

No pude por un momento pensar que tamaño cuento a mi fuera dedicado, mas contesté gladiadora defendiendo a esa señora que tan gorda habías pintado y no puse en mi persona toda la bondad escrita pensé en una señorita contraria en todo a ese cuadro que pintaste en humor guarro y así quedó tan bonita.

Mi abuela mucho ha que yace y jamás me atrevería a pensar con osadía que valgo la cuarta parte de inventada señorita.
Pero al crear en mi mente con desproporción ladina respuesta para tu cuento casi convierto en tormento lo que pretendió ser risa, pues risa precisamente y carcajada convulsa fue tal al leer la burla que casi inundo el retrete.

Imaginaba tu cara al leer tamaña rima nuevamente en la cocina, nuevamente contestando. A fe que ya estoy dudando quien de las dos pondrá raya, quien tirará la toalla para decir TU HAS GANADO.

Mira qué horas son pelleja; y aquí me tienes de nuevo sacando a mi lapicero punta para contestarte y como el sueño me agota y el pensamiento me abate voy a abatirme a la cama pa mañana contestarte.

Al menos por esta noche, no merezco desventuras, ni mal de ojo, ni hijo cura, ni la teja de Tolosa ni un rato de mala suerte, pues me parece muy fuerte que de no haber respondido, males me hubieran caído por tu genio impertinente. No dudaste amenazar a esta humilde trovadora, tanto como tú pedorra, tanto como tu cobarde, tanto como tu escritora de seriales y lindezas, pues tenemos las cabezas, duras, como duras carnes, que ya ni para cocido siquiera somos usables, pero tenemos la chanza, mil veces más que la panza, gorda de aires de grandeza, puedes tener la certeza, que no lograste enfadarme.

Pero sí, te mando besos, con aroma de buen caldo, pues aunque me llames cardo, se bien que no lo merezco. Y te envío mil cariños, otros tantos achuchones ¡¡¡mira que tiene cojones!!! Desde que te estoy diciendo, que ya me ha rendido el sueño, pero aquí sigo escribiendo sin saber ni lo que digo, que el cerebro como un higo… así se me está poniendo.

Feliz día loca


TAMBIÉN CONTINUARÁ...