LA MEJOR MAMÁ DEL MUNDO
¿Dónde se fue el tiempo amor? ¿Cuándo creciste mi niña?
Hoy tu mirada es la misma, es la misma tu sonrisa.
En su volar pasó el tiempo, madre eres de dos chiquillas,
Las que hoy ocupan tu tiempo, ese, que se fue deprisa,
Llevándote de mí vera, a inventar nuevas caricias.
En amor, enamorada, formar tu propia familia.
Ojos de noche estrellada, hermoso nombre: Cecilia.
La más bonita y más buena, la que regala alegrías.
Escondes bien tus temores, porque no sufran tus hijas,
el mayor de tus amores, por las que darías la vida.
No te culpes vida mía, si te muestras enfadada,
que también tienes derecho a sentirte muy cansada,
porque ahora eres enfermera, maestra… hasta abogada,
cuando has de implantar justicia si se ponen ofuscadas.
La mejor mamá del mundo, yo te parí, la más linda.
Dulce, amable, generosa, regalas lágrimas, risas.
Trabajadora incansable en tu empleo, o en el día a día.
Nunca te quejas por nada, callas si ves injusticias.
con tal de que no haya roces y el mundo su curso siga.
Las madres celebraremos una fiesta muy distinta:
Lloraremos confinadas lágrimas de amor, de dicha,
lejos de las tradiciones, lejos de nuestras familias.
Disfrutar como ahora toca, por conferencias reunidas,
casi piel con piel, nos unen las nuevas tecnologías.
Feliz día niña hermosa, también lo envío sin prisa,
lanzando besos al Cielo, para mi abuela querida,
a mi madre, y a las madres, que se han ido en estos días.
Celebraremos gozosas, los momentos,
que nos regale hoy la vida.
ESTO ME CONTESTÓ MI HIJA QUERIDA:
Te escribo para darte las gracias por enviarme tanto amor en tus palabras, me han llegado escuchando tu voz al oído diciéndomelas con el sentimiento que han sido escritas.
Solo hago lo que me enseñaron mis padres de pequeña. Aprender a valorar las cosas, por pequeñas que puedan parecer, cuidándolas se hacen grandes.
Intento seguir el camino que la vida me va enseñando para cuidar lo mejor que sé de todos, teniendo especial cuidado en proteger a mis niñas.
Gracias por hacerme ver la vida disfrutando día a día de ella.
Mi falta de tiempo y mis rutinas adaptadas al trabajo y mis niñas no me permiten disfrutar de viajes y de otros momentos en los que estoy convencida nos habríamos reído mucho, pero todos los momentos que estamos juntas los intento exprimir al máximo, ya que aunque se repitieran nunca serían iguales.
Perdóname si priorizo siempre por el resto de ocupaciones y me olvido de ti y en muchas ocasiones de mí y de vosotros. No es olvido, sólo tú, sabes cómo definirlo.
Gracias por guiarme y ser siempre mi confidente, mi mejor amiga, mi guía del camino para quitarme las piedras que voy encontrando, y si no pudieras quitarlas, las haces más pequeñas para que no me hagan daño al pasar sobre ellas.
Gracias por hacerme así y por quererme tanto.
Yo intento día a día que mis hijas sientan por mí lo mismo que yo siento por ti. Me gustaría que me vieran, me disfrutarán y me confiaran, igual que yo lo hice y sigo haciendo contigo.
Millones de gracias por ayudarme SIEMPRE.
Millones de gracias por quererme TANTO.
Millones de gracias por estar ahí SIEMPRE.
Gracias a que tú fuiste mi madre, ahora solo tú puedes ser la abuela de mis hijas y me ayudas para encontrar la respuesta a muchas de sus dudas y para enseñarlas el camino de la vida como hiciste conmigo.
GRACIAS.
Este año será diferente y no lo celebraremos todos juntos, reunidos ni en tu casa, ni en la mía, ni en restaurantes. No podremos abrazarnos al vernos para felicitarnos, pero vamos a estar juntos como siempre, eso no lo dudes.
TE QUIERO MAMÁ.
Tu hija mediana que te quiere y adora SIEMPRE.
