domingo, 11 de enero de 2026

LOS QUE VAN A COGER PAPAS


11-01-2026

LOS QUE VAN A COGER PAPAS

 

Cuando ganar no es la meta, concursar es la ilusión.

Mi ilusión en este COAC: ver a Yuyu campeón.

Su ingenio nunca se agota, por eso desde mi tierra,

mando abrazos apretaus, a toda mi chirigota.

 

Aunque el jurado canalla, cometa fallos en el Falla,

sabré que mis campeones, en el 2026:

“Los que van a coger papas”.

 

Aún sin saber si esas papas, son patatas en su acervo,

o que, cambiándole el verbo,

serán los de Camarlengo eligiendo a un nuevo Papa.

12 obispos regordetes, cantando coplas en el Falla.

O 12 cultivadores de tubérculo, catetos,

otros: “Los Monstruos de pueblo”, con arado y con azada.

12 bolsa de patatas, fritas, que engordan un güevo.

 

O sean papas sin acento, que en papás se convirtieran,

O papas, que se recogen al volver de borrachera…

¿Quién será mi chirigota? ¿Con tipo de barrendera,

que papas de vomitona, han de limpiar las aceras?

O ellos son los que borrachos,

remeden, porque era suya, a otra que quedó primera.

 

 

Todo un abanico abierto ¡¡Qué nervios!! ¡A ver si empiezan!

Que levanten el telón, suene la primera pieza.

Así veré, que ni una, di en la diana certera.

Seguiré hasta el 24 comiéndome la cabeza.

 

El ingenio está servido, pues Yuyu sea lo que sea,

papas de humor surrealista, pondrá en el tipo y las letras.

 

Feliz COAC 2026 Feliz carnaval de Cádiz

 

CADA ANTORCHA ES UNA ESTRELLA


11-01-2026

CADA ANTORCHA ES UNA ESTRELLA

 

Cada antorcha es una estrella,

con nombre propio que brilla eterna,

cada una es un motero, que, durante el último año,

dejó su vida a lomos de su compañera.

 

Era su pasión la moto, su ilusión, su vida entera,

persiguiendo esa quimera, perdió su vida,

quebrando su primavera.

 

El humo se eleva al cielo, semejante a la fría niebla,

que dejó en los corazones, el motero que no llega.

Hielo y niebla en corazones, de la familia que espera,

verlo llegar como siempre, con amplia sonrisa eterna.

No llegará, ha terminado su esencia,

porque quedó en el asfalto, frío de una carretera.

 

Convertido hoy en homenaje, en la noche de Pucela,

brillando antorchas de luna… cada antorcha es una estrella.

 

Mirar la ilusión y sonrisa, de quien, por primera vez,

veía el desfile a mi vera,

no pagaré en media vida, la sensación placentera,

al compartir la ilusión, de su alma, que ya es motera.

 

A mí, que el alma me tiembla,

al saber que, en una moto, puede conducir mi Víctor,

mi Laura, o ahora mi nieta,

quien me iba a decir que apoyo, su pasión,

¡¡Ay quien me oyera!!

Aunque ya me resigné: diga yo, lo que dijera,

que ya he vivido mi vida,

diga yo, lo que yo diga, las suyas vivirán ellas.

 

Pido suerte en sus caminos, cada una siga su estela,

cada una viva sus retos, bendecidas por mi estrella.