viernes, 7 de noviembre de 2014

DOBLE ASPA AZUL EN EL WHATSAPP




06-11-2014

No me sentiré cohibida
Ni observada
Ni obligada a contestar
Porque ahora veas, en azul la doble aspa

Mi opción fue: uso y abuso del WhatsApp
Y aunque el nombre suene a guasa
No voy a inventar excusas
Si no contesté al mensaje, al punto que lo enviaras.

Que lo sepas desde ahora: aunque lo lea y relea
Aunque me encuentre en mi casa
No me busques que me encuentras
Si no te contesto al “guasa”:
Contestaré cuando quiera, o en cuanto me dé la gana.

Hoy te sientes vigilado, por culpa del dichoso aspa
todo te agobia y te oprime...
¿Ser tonto no te da lástima? 
La solución es sencilla, corre raudo hacia tu móvil
y desinstalas el WhatsApp.

Si sabes que lo leí, ni me obliga ni me coarta
Y en mí no verás jamás, ninguna excusa inventada
Repito por si no entiendes:
Sea azul o no, la doble aspa
Contestaré cuando quiera o en cuanto me dé la gana.

miércoles, 8 de octubre de 2014

OTRA CHISPA



Poesía escrita hace quince años, en uno de esos duros momentos que de vez en cuando y sin ton ni son me regala la vida.
Olvidé (afortunadamente) el NO motivo, porque nunca lo hubo. No puedo olvidar quien era y es culpable de mi agonía. Sigue siendo tan real de vez en cuando, que por fuerte que sea  mi escudo, siempre el resultado es el mismo… Se agota mi aire, me asfixio,  lloro, me desespero, me siento impotente, derrotada… escribo para desahogarme, y después resurjo con más fuerza. Mi pena es tan añeja que no recuerdo haber vivido sin ella.

¿Hablo de mi cuerpo? ¿De mi mente? ¿De un fantasma? ¿De alguna persona cercana? ¿De una enfermedad? ¿De todo un poco? Permitidme que siga guardando el secreto y ruego no conjeturéis. Podría resultar culpable el más inocente (o todo lo contrario).
Esta es mi condena y la cargo pesadamente tan a solas como puedo. ¿Por qué hacer sufrir en vano a quienes consiguen hacerme feliz?

24-10-1999
OTRA CHISPA

¿Por qué? me pregunté al saltar la chispa.
¿Por qué? cuando crecía incontrolable.
¿Por qué? si mi intención siempre es la misma.
¿Por qué? quiere razón lo irrazonable.

Aquello que surgió sin un motivo,
me pareció irreal, inútil, vano.
Rompió mi libertad y fui cautivo.
¿Por qué me hace sufrir a quien tanto amo?

Quise poder parar aquel gigante
y me quedé sin fuerzas ni sosiego.
Nunca mi corazón siendo tan grande
pudo llegar a dar la vista a un ciego.

Aquel que tiene todo y nada tiene,
que es amado y no siente tal cariño,
aunque lo deseado siempre obtiene
tornando en negro luto el blanco armiño.

Nunca podría el viento más tenaz
atravesar sin lucha el duro acero.
Y nunca el corderillo más audaz,
vencer al león más fuerte y fiero.

jueves, 21 de agosto de 2014

INTIMOS PENSARES Y SENTIRES AL LLEGAR LAS FIESTAS DE LA CASITA



18-08-2014
 
¡Que ya está La Mariseca asomadita al balcón!
¡Que llega ya La Casita! ¡Madre de mi corazón!
Cuán volando pasa el tiempo, un año entero pasó
Se acumulan los recuerdos ¡Madre de mi corazón!
Y se agolpan cuando veo asomadita al balcón
La Mariseca que fiestas anuncia con su pregón.

Pero… ya no me emociona como antaño su llegada,
Se ve que ya me hago vieja, o es que me pilla cansada.
No me vuelan mariposas al pensar en La Casita
No me hacen vibrar los cuetes llamando a la diversión.

Madre de mi corazón, 
que ya está La Mariseca asomadita al balcón
Y lo único que ansío, es que pasen del tirón.
Que a nadie le ocurra nada entre cuernos.
Que nada ocurra en encierros, en verbenas,
en peñas o en cualquier otro rincón.
Que la armonía sea cierta, y la amistad lo mejor
Que de siempre lo ansiado fue de amigos la reunión.
Se ve que ya me hago vieja, madre de mi corazón
Veo la vida distinta a como antaño ocurrió…

¡Pues no quiero! No me acostumbro al desguace
Mirando La Mariseca asomadita al balcón
Ni a mirar desde lo alto que otros se divierten harto
Y yo me alejo… me aparto, dando paso a otro alaejano
Que nunca te querrá tanto como te he querido yo.

Me divertiré a mi modo, nunca por imposición
Porque lo haré a mi manera… aquí vengo, aquí no voy.

Iré donde me apetezca, y sólo donde yo quiera
Y si pudiera ir a todo, nada habría que lo impidiera
Total, lo mismo que todos; lo mismo hice siempre yo,
Que aunque mi mente deseaba, mi cuerpo me lo negó
Y me tildaron de sosa, de huir de la diversión.
A todo el que piense así, le regalo mi dolor
Que en ánimo y alegría, nadie tuvo más que yo.

¡Madre de mi corazón!
¡Que ya está La Mariseca asomadita al balcón!
Y esta Casita quisiera, aunque ya no sea lo mismo
Vivir Casita estas fiestas cargadita de ilusión.
Poder reír como siempre y si es más mucho mejor
Que si el baile me encantaba, no me duela mi parón.
Tener mi sitio en los toros, y en los encierros balcón
Cenas y alegría en la peña, con mi gente, ratos de gran diversión
Carretillas, las verbenas, la paella, con moderado calor
Y noches con chaquetita, ¡no con abrigo por dios!
¡Que ya está La Mariseca asomadita al balcón!
Que anuncia nuestra Casita, ¡Ya me brinca el corazón!
Con qué poco me conformo… ¿poco? ¡Poco no!
Que a todos los alaejanos Nos deseo lo mejor.