jueves, 10 de diciembre de 2020

ALAEJOS ...Y PUNTO

 

FOTO JUAN PABLO MANGAS
10-12-2020

ALAEJOS… Y PUNTO  

Cada día me enamora un poco más mi terruño

Porque aun mirando con lupa

No lo hay más grande en el mundo.

 

Esas calles de mi infancia y de mi otoño tranquilo

Llenas de recuerdos gratos en mil momentos vividos

Sueño con mirar sus torres, el depósito… los Silos

Atalayas que a lo lejos muestran su perfil antiguo.

 

Sueño de día y de noche con su talla más bonita:

De Alaejos su patrona, la Virgen de La Casita.

Tamaño de mano a codo, grande morando en su ermita

Y aunque Casita es su nombre, la llamamos Chiquitita.

Puse en sus andas tres hijas, en andas puse dos nietas,

Y en colofón de ilusiones, mis dos reinas de las fiestas.

 

El lavajo de La Virgen, la Cuesta del Ortigal

El Caño y el Arcamadre, la amplitud del Arrabal.

El cine de Bernabé, Don búho fue y aunque exista

Ahora es un local de víveres, sin recuerdos de una vida.

 

Embutidos con solera, los que mi abuela embutía, 

entrecuesto, morcón, lomo y mejor que el jamón la morcilla.

Cirriones de los tejados, cuelgan como serpentinas

Olor a humo en las calles, cubren de invierno la villa.

 

El castillo, el cementerio, la Fundición, la Reguera,

Empanada en San Isidro, priscos, maimón, magdalenas.

Las Carretillas la víspera, procesión en la pradera,

Encierro en calle Zabacos, plaza de palos añeja.

Limonada la del Sebo en su cantina pequeña

Dime quién no habrá jugado un Maragato en las peñas.

 

En el tintero me quedo mil recuerdos de otras épocas,

Cientos de añoranzas dulces, amor, amistad… ¡quimeras!

Dime Alaejos si quieres, si quieres que yo te quiera…

¡¡Cómo no voy a quererte, siendo alaejana mi estrella!!

FOTOS JUAN PABLO MANGAS

martes, 8 de diciembre de 2020

PENSANDO EN YAYO FÉLIX


08-12-2020

PENSANDO EN YAYO FÉLIX

 

Estrellas hay en el Cielo que alumbran más que las otras

Son las estrellas del alma, convertidas en personas

Las que se nos van un día dando luz a nuestras sombras

Enjugando tristes lágrimas, cubriendo penas muy hondas

Alumbrando ese camino, con su huella, su testigo

Con la sangre de sus venas, su alma inmortal,

Su cariño, sus enseñanzas eternas,

Su presencia en melodía, tranquilidad, paz y calma

Con su recuerdo imborrable, desde el ocaso hasta el alba.

 

FELIZ 8º ANIVERSARIO QUERIDO YAYO FÉLIX

 

sábado, 5 de diciembre de 2020

TE HABLÉ AQUELLA MADRUGADA

05-12-2020

TE HABLÉ AQUELLA MADRUGADA

 

Te fuiste una mañana fría, sin adiós, sin despedida

Sin palabras de consuelo, ni abrazo de rebeldía.

Te vas cual gaviota herida a emprender un largo vuelo,

A convertirte en estrella, que aunque miro, aun no te veo.

 

Te vi entre brumas de niebla, junto a él, en el cementerio

Os vi en plena juventud, os vi abrazados de nuevo.

 

Me disteis la bendición, antes de emprender la marcha

Felices, juntos y al fin, me diste Paz, paz y calma.

Una noche hablé contigo, tanto como yo deseaba,

No fue un sueño, fue verdad, supe que al fin me escuchabas.

 

Que nadie venga a decir: “son pamemas, ¡qué bobadas!”

Lo que sentí fue real, te hablé aquella madrugada:

Perdón hija, perdón madre… madre, y al fin me escuchabas.

 

 Hoy 4 años de tu partida


viernes, 4 de diciembre de 2020

TRAS UN SUICIDIO UN ¿POR QUÉ?

04-12-2020


TRAS UN SUICIDIO UN ¿POR QUÉ?

 Tras un suicidio un ¿por qué? Nadie podrá contestarte

Se llevó con él su vida, su respuesta y su amargura

Solo respiró muy hondo, el instante de lanzarse

Su silencio de tormento… y lo llamaron cobarde.

 

Que nadie llame cobarde a alguien que como salida

Sólo encontró suicidarse.

 

Recuerdo aquella mañana,  y aquella palabra infame

Cobarde, cobarde, idiota… cobarde ¡esto no se hace!

Con rabia escuché impotente. Con rabia gritó una madre.

Antes de buscar consuelo, antes de encontrar culpables

Antes de poner remedio o no haber podido ayudarle.

 

Puede que el dolor la indulte, puede que insultar la calme

Puede que la rabia pueda. Puede… que no pueda perdonarle.

 

Sintió más como vergüenza, a su familia ¡intachable!

Puso la mancha un suicida, tal vez fue por no escucharle

Tal vez él no quiso hablar, cuando decidió marcharse.

 

Tal vez le cegó su pena, tal vez guardó su tortura

Prefirió marcharse solo, en un vuelo de locura.

 

Por qué ese inútil por qué. Por qué no encontró salida

Por qué no pidió mi ayuda, tantas veces recibida

Por qué muchacho risueño, por qué se quitó la vida.

 

Pasan los años y el tiempo, no deja cerrar la herida

Sigo esperando respuesta, sueño que trae su sonrisa

Sueño que compone música, que es muy feliz allá arriba

Sueño que me mira inquieto cuando pienso en su partida

Vivo que en sueños regresa… y al despertar no es mentira.